Rolls-Royce se ve obligada a invertir en motores alternativos
Los fieles de Rolls-Royce no querrán saber nada de despegarse de sus
aterciopelados V12, o de complementarlos con baterías de alto rendimiento,
pero con ganas o sin ellas, van a tener que hacerse a la idea. Torsten Mueller,
que hace unos meses reconocía el desinterés sus clientes ante la idea de un
Phantom eléctrico al estilo 102EX (son "ambivalentes", dice ahora), declaró
durante el Salón del Automóvil de Frankfurt que el único camino posible para
el Espíritu del Éxtasis es la electrificación, de forma que sus ingenieros van
a tener que ponerse a trabajar en ello de forma seria para resolver los desafíos
que impondrán las normativas anticontaminación y el cambio de paradigma
energético que se avecina.

Según el jefe de Rolls-Royce, la marca más lujosa del Grupo BMW deberá lanzar
modelos más limpios al mismo tiempo que potencia sus ventas y llega a nuevos
mercados, solventando el asunto de las mecánicas alternativas "incluso si no
hay una demanda que las empuje". Lo que el señor Mueller no quiere decir por
ahora es si ha pensado en eléctricos puros, híbridos convencionales o
vehículos range extended con generador integrado.
De lo que no cabe duda es que un Rolls-Royce no es digno de su nombre si se
queda a medio camino, así que cualquier solución técnica adoptada por la firma
deberá estar en los más altos niveles tecnológicos,
prestacionales... y económicos. Bentley, después de todo, ya ha confirmado
que lanzará modelos híbridos recargables desde una toma de corriente, así que
la firma de Goodwood no puede quedarse a mirar desde la cuneta.
Hagan lo que hagan sus ingenieros, hay muchas posibilidades de que los
próximos Rolls abandonen la fábrica con un suave zumbido en lugar del cálido
borboteo de sus escapes...
Fuente: Autoblog
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